Dónde alojarse y comer en Australia: Sydney y Melbourne

El que la aerolínea Qatar ofreciera un vuelo (estacional) Málaga – Doha nos hizo más asequible visitar uno de nuestros países más deseados, Australia. El coste no era elevado y el vuelo nos permitía estar en nuestras antípodas en 24 horas con una sola escala. Como contrapartida debíamos estar en un avión 8 y 15 horas. Que dicho así, es tan cansado como parece. Pero el destino merecía la pena. Aquí te vamos a contar dónde nos hemos alojado en Sidney y en Melbourne y alguno de los sitios donde hemos comido en ambas ciudades.

Nuestras vacaciones fueron del 1 al 15 de agosto, teniendo en cuenta que perdíamos dos días a la ida prácticamente y 1 día a la vuelta. Como decíamos, los vuelos eran largos y sabíamos que iba a ser cansado. Salimos de Málaga el día 1 de agosto a las 9.15 am y llegamos el día 2 a las 17.35 pm, tras una escala de un par de horas en Doha. La vuelta fue similar. Salimos de Sydney el día 14 a las 15.05 pm y llegamos a Málaga el día 15 a las 8 y pico de la mañana.

Qatar es una de las mejores aerolíneas en las que hemos volado, de hecho, es la segunda en el ranking de las mejores aerolíneas del mundo, detrás de Singapore Airlines. La comida está bastante buena para ser de avión y el personal de cabina es muy amable y atento.  Lo que no nos gusta es que no existe la posibilidad de dos asientos, son todos de 3 en los laterales y de cuatro en el centro lo que impide algo de intimidad en unos vuelos que son muy largos y cansados. En todo caso, el vuelo de ida fue bastante bien por las ganas de llegar a Australia, pero para la vuelta (volar 15 horas y después otras 8 horas nos agobiaba un poco) aceptamos la oferta de "upgrade" que nos hizo la compañía para el vuelo más largo y bueno, ¿qué podemos decir de la clase bussines de Qatar? Im-presionante.


No teníamos muchos días y a pesar de querer verlo todo, éramos conscientes, por las distancias entre ciudades, de que eso iba a ser imposible. Así que decidimos dedicar los 12 días completos que teníamos a visitar solo las dos ciudades que más nos apetecían: Melbourne y Sydney. Organizamos el viaje de tal manera que pasamos las primeras 4 noches en Sydney para aclimatarnos e ir haciendo boca con la Ópera y algunas visitas sin cargarnos mucho, después volaríamos a Melbourne para pasar allí otras 4 noches y volveríamos de nuevo a Sydney para nuestras últimas 4 noches con el objetivo de terminar de ver lo que nos quedara pero sobre todo para disfrutar con calma de la ciudad.

Melbourne es impresionante y tal vez merecía más días, pero este fue nuestro planteamiento inicial y así lo hicimos. Una buena opción hubiera sido llegar a Sydney y regresar por Melbourne pero será para una próxima vez. Incluso también podríamos optar por regresar desde Perth para aliviar algunas horas al trayecto de vuelta.

En cuanto a los alojamientos, dudábamos entre elegir el mismo hotel para nuestras dos estancias en Sydney o seleccionar diferentes. El primer hotel seleccionado era un 5 estrellas bastante asequible y las fotos eran estupendas. Aún así, decidimos buscar un hotel diferente por si acaso, pero dejando abierta la posibilidad de cancelar por si el primer hotel nos encantaba. Menos mal que elegimos otro para la segunda vez, os explicamos más adelante.

En todo caso, lo que sí teníamos claro es que queríamos hoteles bien ubicados para poder ir andando a la mayoría de los sitios que queríamos ver en cada ciudad y cerca de una estación de bus o tranvía. En Melbourne esto es bastante más fácil porque tienen la Free Tram Zone (una zona de tranvía que rodea el centro de la ciudad y que es gratuita) que funciona estupendamente. Decir aquí que nosotros solo pagamos transporte público un par de días en cada ciudad, aprovechando que queríamos visitar las playas más conocidas en cada una. Lo demás lo hicimos todo andando, que es lo que nos gusta. Al final nos hemos hecho una media de 10-13 km diarios a pie.  

Antes de entrar en los detalles de los hoteles y sitios para comer en Sydney y Melbourne os queremos dar alguna información de interés, como la web donde podéis cumplimentar la información para la visa de turismo (obligatorio hacerla y llevarla impresa porque te la piden cuando vas al mostrador de facturación). También os pasamos al enlace a la web del Ministerio de Asuntos Exteriores con información sobre el país, así como los datos de contacto de los Consulados de España en ambas ciudades. 

·     Visa turismo: eVisitor (subclass 651).
·     Recomendaciones Ministerio Asuntos Exteriores.
·     Es aconsejable incluir nuestros datos en el registro de viajeros del Ministerio de Asuntos Exteriores.
·    Direcciones de los Consulados:

Consulado General en Melbourne (Victoria)
146A Elgin St. Carlton Victoria 3053.
Teléfonos: (+61) 3 9347 1966 y (+61) 3 9347 1997
Emergencia consular:  +61 400 234 613. (+61) 3 9347 1966 y (+61) 3 9347 1997
Fax: (+61) 3 9347 7330
Dirección de correo: cog.melbourne@maec.esspainmel@bigpond.net.au
Página Web
 
Consulado General en Sydney
Level 24, St. Martins Tower.- 31 Market St.- Sydney, N.S.W. 2000.
Teléfonos: (+61) 2 9261 2433, (+61) 2 9261 2443 y (+61) 2 9261 1321
Emergencia Consular: +61 412 258 989
Fax: (+61) 2 9283 1695
Dirección de correo: cog.sydney@maec.es
Página Web

Y aquí tenéis la página web Turismo Australia en español.
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Dónde Alojarse en Sydney

A continuación os damos alguna información de los dos hoteles en los que hemos estado en Sidney. Os recordamos que las opiniones son totalmente personales y basadas en nuestras experiencias. 

Sydney 2 al 6 agosto
Amora Hotel Jamison Sydney 
Dirección: 11 Jamison Street, Centro financiero de Sídney, 2000 Sídney, Australia (Teléfono: +61296962500). Con piscina, spa, desayuno incluido y wifi. 

El hotel está muy bien situado para ir andando a las atracciones principales del centro de Sydney y, por supuesto, acceder a Circular Quay para disfrutar del maravilloso puerto de esta ciudad, su Ópera y su magnífico puente. La habitación que nos dieron era muy espaciosa igual que el baño. El mobiliario, a pesar de la impresión que da en fotografías, es algo anticuado y la limpieza podría mejorar pero en su conjunto, la habitación está muy bien, aunque no es un 5 estrellas y de ahí que el precio no sea tan elevado y más teniendo en cuenta que allí es invierno. El desayuno no está nada mal aunque no nos volvió locos, también hay que decirlo. No hay ningún cambio diario así que termina aburriendo un poco. Tampoco hay variedad de tés o cafés y el que hay no está muy bueno que digamos. El servicio es amable pero la atención es básica. Por ejemplo, no te ofrece información de las cosas que puedes pedir además de lo que tienen expuesto, como gofres. Y están muy buenos. 



Solo tenemos un par de quejas del hotel. Insistimos, quejas basadas en nuestra experiencia y que tal vez sea una experiencia aislada pero a nosotros nos sirvió para saber que habíamos hecho muy bien al haber elegido otro hotel al volver de Melbourne. 

La primera pega que les ponemos a este hotel es que les escribimos a su web con una consulta sobre nuestro traslado a Melbourne y no nos contestaron ni con un “lo sentimos señores, no podemos ayudarles”. Silencio absoluto y eso nos parece un error bastante importante. La segunda pega es que uno de nosotros cayó enfermo un día y pedimos que nos recomendaran un/a doctor/a. Amablemente nos dijo una persona del hotel que hablaba español y a la que pudimos explicar el problema, que preguntaría en Conserjería con qué médicos trabajaban y nos llamaban de inmediato. Todavía estamos esperando. Finalmente decidimos ponernos en contacto con nuestro seguro médico y todo lo solucionamos bien. Lo que no nos gustó es que a la hora de solicitar la cena en la habitación  pedimos una dieta blanda y solo insistían que podían subir lo que estaba en el menú. Nos obligaron a pedir el plato del menú que más se acercaba a lo que necesitábamos pero con cero empatía y amabilidad. Ahí perdieron toda nuestra valoración como hotel. Cuando estás tan lejos de casa, en un país que no es el tuyo, donde se habla otra lengua lo que necesitas es empatía, amabilidad y saber que están intentando por todos los medios ayudarte en la medida de sus posibilidades. Nada de eso ocurrió. Así que resumiendo:

Pros: está muy bien situado, accesible a un paseo a todos los atractivos turísticos del centro y a un paso de la Plaza Wynward, punto de encuentro de muchos medios de locomoción. 
Contras: Tanto el servicio como la habitación no es de un 5 estrellas, no responden a las consultas que se les hace a través de la web y correo y experimentamos cero empatía cuando tuvimos un problema de salud. 

Sydney 10 al 14
Radisson Blu Plaza Hotel Sydney
Dirección: 27 O'Connell Street. Centro financiero de Sídney. 2000 Sídney. También con piscina y spa, desayuno incluido y wifi. 
Web.



Afortunadamente este hotel es lo que esperas de un 5 estrellas, un personal amabilísimo, una habitación que te acoge cuando llegas muerto de visitar la ciudad e igual de bien situado que el anterior. La habitación era muy amplia y muy confortable y el desayuno no está nada mal. Es amplio aunque tampoco varía mucho. Aquí sí puedes elegir el tipo de té que quieres tomar. Perfecto para nuestros últimos días en el país. Para ser justos, hay que decir que no tuvimos que ponerles a prueba con ninguna situación especial, así que tampoco sabemos qué hubiera ocurrido si uno de los dos enferma. En todo caso, el hotel nos gustó muchísimo. 

Pros: Todo. Ubicación, confort, amabilidad del personal, desayuno.
Contras: Nada.

Dónde alojarse en Melbourne

Melbourne 6 al 10 agosto
The Victoria Hotel
Dirección 215 Little Collins Street. Tiene piscina, con desayuno y con wifi.
Web.


Este hotel de 3 estrellas está muy bien situado en Melbourne. No podíamos querer estar en mejor sitio, la verdad. A un paseo corto de la estación de Flinders y de Federation Square, pero también de Chinatown y de los miles de centros comerciales, tiendas y restaurantes de las principales calles de la ciudad que hacen que las noches en esta zona sean vibrantes y divertidas. La habitación era sencilla, al igual que el baño, pero limpia y suficiente para ir al hotel a dormir tras patearte esta increíble ciudad. Nuestra recomendación es pasar del desayuno. No es un servicio que ofrezca el hotel mismo, sino un restaurante que hay anexo, pero a poca distancia hay una gama amplia de opciones para desayunar, así que no merece la pena pagar los 19 AUD (cada uno) al día como hicimos nosotros, porque es que no está bueno o, al menos, a nosotros no nos gustó nada. Tanto fue así que un día pasamos de desayunar en el hotel para disfrutar de nuestro querido Max Brenner que lo teníamos cerca (ya os hablamos de este restaurante en nuestro post sobre NY, pero es una empresa australiana. Para ser honestos, la comida está igual de buena pero la variedad y el local es muchísimo mejor en NY, aún así, más que recomendable desayunar o merendar aquí alguna vez).

Pros: Ubicación perfecta. El hotel cumple con lo que se espera de un hotel de 3 estrellas. 
Contras: El desayuno. No lo recomendamos. 

Dónde comer en Sydney

Antes de hablar de los lugares donde comimos queremos decir que nos encantó que en los restaurantes te preguntan directamente, si queríamos agua natural (de grifo) o con gas. En otros, tienes botellas con agua y vasos que puedes rellenar cuantas veces necesites. Otro dato destacable es que en algunas ocasiones, como en el Ópera Bar, vas a la barra, pides, pagas y te dan un número y las bebidas  y luego te llevan ellos los platos. Un sistema cómodo y sencillo que nos gustó bastante. Las propinas, leímos que no estaban institucionalizadas y no son obligatorias como en Canadá o EEUU pero nosotros las dejamos como agradecimiento.

Aquí van algunos de los sitios donde hemos comido nosotros y nos han gustado:

Din Tai Fun. Nosotros fuimos al que está en el centro comercial Westfield Sydney entre Market Street y King Street. Según vimos en alguna de las webs que consultamos antes de ir, se trata del mejor restaurante tailandés para comer dumplings. A nosotros no nos pareció espectacular, pero se come bien y abundante.


Max Brenner. En el mismo centro comercial Westfield Sydney, nuestro lugar preferido para algo dulce. Un paraíso del chocolate, crepes y gofres del que también disfrutamos en Melbourne.

El jardín Chino de la Amistad, en Darling Harbour. Es un sitio ideal para tomarte algo ligero tras recorrer toda esta zona y darte un respiro en este remanso de paz y además sus muffins de zanahoria y naranja no están nada mal.  Merece la pena si visitas el jardín.

Hugos, en la playa de Manly. Es un lugar de moda lleno de gente y algo ruidoso pero se come muy bien, está al lado de la estación del ferry, justo al lado de una playa y con unas preciosas vistas si logras sitio en el exterior. 


Munich Brauhaus en The Rocks. Comida contundente a base de platos tradicionales alemanes. Si quieres reponer fuerzas tras un día pateando la ciudad este puede ser tu sitio. Nosotros nos decantamos por dos especializados en diversas salchichas del país, una gran cerveza y una sidra muy dulce, casi empalagosa. Terminamos llenos, tanto que luego cenamos solo un helado - no se lo digáis a nuestras madres ;) - . 


Ópera Bar. Un sitio espectacular, justo a los pies de la Ópera, para beber una copa por la noche disfrutando del ambiente (siempre está llenísimo), de la música en vivo o de las impresionantes vistas al puente y, por supuesto, a la Ópera. También es una más que buena opción para comer o cenar. Nosotros hicimos ambas cosas, comer y cenar y en cada ocasión disfrutamos. En nuestra primera cena aquí elegimos las tablas de embutidos (habitual en nosotros) y unos exquisitos postres. Buenísimos. Para la comida del día de despedida, preferimos un plato de pasta y una ensalada de Halumi. 





Quay Restaurant, en el lado opuesto al Ópera Bar, al lado del Overseas passenger Terminal del Puerto de Sydney, con vistas privilegiadas del puente y de la propia Ópera.  Los platos son espectaculares a la vista pero debemos decir que la carne no es la mejor que hayamos probado. Tal vez algo más ligero hubiera sido una mejor opción. Esperamos describirlo en otra ocasión, pero aunque solo sea para tomarte una cerveza, para nosotros es un imperdible por las vistas. Ojo, aseguraros de que no hay un barco crucero atracado porque os tapará las vistas a la Ópera. 




Dónde comer en Melbourne

Ya en Melbourne, comenzamos con un restaurante a las afueras. Si visitas St Kilda, te recomendamos Abbey Road Café en Acland St, justo donde acaba y empieza el tranvía 96. La decoración es chulísima y el ambiente es muy agradable. Aquí nos paramos para tomar una sopa calentita (hacía bastante fresco) y una “pie” de cereza casera. ¡Perfecta!




Si estás en la National Gallery of Victoria, en Melbourne, una buena opción es tomarte algo ligero en su cafetería. La entrada es gratuita y puedes tomarte algo, visites o no sus colecciones privadas (que sí son de pago) o sus obras de grandes maestros de la pintura y escultura. Nosotros nos tomamos unos sándwiches y paninis buenísimos en nuestro almuerzo y después hicimos la visita al museo. Al salir, decidimos tomarnos una tarta de zanahoria para merendar antes de volver al centro. Nos encantó el ambiente y la comida. 


Mercado Victoria. La opción de comidas es diversa aunque más bien asiática. También hay un restaurante español pero nosotros nos inclinamos por la de India/Sri Lanza del Drums. Los platos están muy buenos y son más que abundantes. 


Cargo. Restaurante situado en el 55A New Quay Promenade, en los Docklands. Es un sitio todo acristalado que te permite disfrutar de las vistas de este imperdible de la ciudad como son los Docklands. La comida, al menos la pizza, no es para volverse locos pero está buena.


Sake. Restaurante japonés en el 121 Flinders Ln. Un elegante restaurante en el que ponen muy buen sushi y platos diversos. Por lo visto también tienen un bar de Sushi donde puedes comer todo el que quieras por un precio fijo. Los postres están de muerte. 



 Ippudo, situado en el centro comercial QV en Lonsdale St. Otro restaurante japonés, pero este es nuestro preferido y al que fuimos a cenar dos noches porque nos encantó. Es famoso por su Ramen pero nosotros nos enamoramos de sus Buns de pollo o cerdo y de su Nasu Dengaku que es berenjena frita con una deliciosa cobertura dulce. Crujiente por fuera y deliciosamente blanda por dentro. Los postres son otro imperdible de la carta. 


Max Brenner. En el mismo centro comercial QV. Lo buscamos a propósito porque nos encantó el de Nueva York y queríamos probarlo en su país de creación, Australia. Y está buenísimo todo pero debemos reconocer, como hemos dicho antes que el de NY le da mil vueltas porque hay más opciones para comer, incluso hacer un brunch y además el lugar es chulísimo. Aquí en Melbourne o en Sydney no deja de ser un local dentro de un centro comercial. Aún así, si te gusta el chocolate y los postres dulces, te lo recomendamos 100%.



Esto es todo, esperamos que os haya sido de utilidad el post. Quedamos atentos a vuestros comentarios y aportaciones. 

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